La obesidad afecta al 15,2% de los adultos en nuestro país, y buena parte de su coste recae sobre las empresas en forma de absentismo, presentismo (capacidad reducida para trabajar) y bajas. Para las direcciones de recursos humanos de las empresas, abordarla como enfermedad crónica es una decisión de productividad.
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La Organización Mundial de la Salud define la obesidad como enfermedad crónica, multifactorial y compleja. Además, es progresiva y, sin tratamiento, tiende a volver.
La obesidad y sus complicaciones costaron el año pasado a España 130.780 millones de euros, según la Fundación Weber. Los costes indirectos (absentismo, presentismo, incapacidad y muerte prematura) suelen superar a los sanitarios, por lo que la mayor parte de la factura la paga el mercado laboral.
En una empresa, el coste proviene, sobre todo, de las enfermedades asociadas. La Fundación Weber estima el coste indirecto anual por paciente en unos 9.500 euros por síndrome coronario agudo, 5.315 euros por insuficiencia cardíaca y unos 3.688 euros por depresión y la ansiedad. En el caso de la depresión asociada a la obesidad, cerca del 80% del coste son pérdidas laborales para las empresas.
¿En qué puede mejorar la empresa si actúa?
Según el informe El valor social de un mejor control de la obesidad, elaborado por la Fundación Weber y Lilly España (noviembre de 2025), una pérdida de peso moderada, del 5 al 10%, ahorra una media de 2.700 euros por persona con obesidad: unos 20.000 millones de euros en total en España en 2025. Con pérdidas del 20 al 25%, el ahorro sube a unos 68.000 millones, o 9.000 euros por persona (datos presentados en la jornada de OBBIO, marzo de 2026).
Estas cifras suman costes sanitarios y pérdidas de productividad, repartidos entre el sistema sanitario, las personas y las empresas. No miden el retorno de un programa concreto, que depende de los datos de cada plantilla. Pero en empresas de miles de empleados, el impacto potencial en bajas y rendimiento se multiplica.
Tres acciones que pueden tomar las direcciones de RRHH
- Reconocer la obesidad como enfermedad crónica en la política de salud y bienestar de la empresa.
- Facilitar la detección temprana en los reconocimientos médicos y los servicios de salud laboral; concienciar y acompañar a las personas.
- Ofrecer acceso a una atención integral, voluntaria y confidencial, a través del seguro de salud o del plan de retribución flexible, y medir su efecto en el absentismo con datos agregados.
Acerca de iPg ACCESS
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Transparencia: Lilly España es cliente de iPg. El informe de la Fundación Weber citado en este artículo se elaboró junto con Lilly España.
Fuentes
- Instituto Nacional de Estadística (INE). Encuesta de Salud de España (ESdE) 2023. Madrid: INE; 2025.
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Obesidad y sobrepeso. Nota descriptiva.
- Fundación Weber. El valor social de un mejor control de la obesidad. Resumen ejecutivo, noviembre de 2025. DOI: 10.37666/I30-2025.
- SEMERGEN. Nota de prensa sobre la jornada de OBBIO «Obesidad en el entorno laboral», 24 de marzo de 2026.
